
lunes 29 de diciembre de 2008
miércoles 10 de diciembre de 2008
Presentación en Marchena
Noticia emitida el martes 9 de diciembre en los informativos de televisión marchena sobre la presentación de ¡en sólo tres minutos!
Etiquetas:
noticias,
Novela Infantil
sábado 27 de septiembre de 2008
martes 8 de julio de 2008
viernes 25 de abril de 2008
POEMAS HAIKU

El haiku es una derivación del hai-kai. Es una forma poética tradicional japonesa y la más extendida hoy en día, en todo mundo.
El haiku se compone de tres versos: de 5, 7, 5 sílabas. (En japonés)Suele contener el “kigo” que indica la estación del año a la que se refiere, o bien palabras que denoten o se entiendan en que estación está sucediendo el suceso. Ejemplo: el campesino siega el campo de trigo: verano; la niña corta una rosa para su madre: primavera; poda la viña el agricultor con aire fresco: invierno.
El haiku de 5, 7,5, sílabas no tiene rima. Erradica la metáfora, el subjetivismo, el ego (yo) aunque pueda estar inmerso en el verso o haiku, y todo aquello que no es real.
El haiku se “ve”; después se siente; y finalmente se escribe; surge por sí mismo ante una acción real, del mismo instante que nos impacta. El haijin (el poeta del haiku) debe ser “notario del momento”, transcribiendo aquello que pasa en aquel instante (instantánea) es a través de los versos de métrica de haiku 5, 7, 5 según métrica japonesa.
Pero el haiku, no es todo aquello que se pueda escribir en tres versos. El haiku, tiene sus reglas y entre ellas son de especial mención: la estética y la belleza. Cualquier vulgaridad si se expresa con belleza puede ser un haiku. Por ello, se debe prescindir del mal gusto para impresionar al lector, se debe preservar para el futuro la elegancia, la belleza, la estética como arte poético, del haiku. Especialmente con la sensibilidad, la humildad y la sinceridad del hombre bondadoso, el artista y la del niño.
El haiku no es una crítica social, ni política, ni religiosa, estos tipos de versos serian otra cosa pero no son haiku.
Un haiku debe tener silencios, aquello que no se escribe, el lector debe llenar los silencios, poner su parte sensible, la percepción, el sentimiento para terminarlo.
(fuente del artículo: El blog de salvatorevinyatti)
Existen más reglas sobre el haiku. En mi ignorancia me he atrevido a componer algún haiku que muestro a continuación.
Gorrión
Salta y salta
Con su pico, picotea
Vuelve a volar.
Sol escondido
Sol empañado
Viento y nubes negras,
Nublan la tarde.
Mariposa
Vuelo de color
En una flor se posa
Fecunda la flor.
Lluvia
Gotas de agua
Golpean contra el suelo,
Bebe la tierra.
Manzano
Flor de azúcar
Meses en la espera,
Nacen manzanas.
Tormenta
Nube de luces
Viento embravecido,
Torrencial lluvia.
Rastro
Estela nueva
Brilla en el camino,
Caracol al sol.
domingo 20 de abril de 2008
Premio de Microrrelato
SELECCIONADA EN:
MONTERÍA
El aire le trajo un olor nuevo y diferente, pero su instinto le alertó del peligro que le acechaba.
Corrió todo lo que sus robustas patas le permitían para ascender hacía lo más alto de la cima. Su corazón le bombeaba a ritmo acelerado, y un halo de vaho se condensaba ante la boca abierta por los bufidos del esfuerzo.
Un sonido de trueno sin rayo retumbó sobre el monte. Una bandada de zorzales, espantados por el estruendo emprendió el vuelo desde los árboles más cercanos.
Los bufidos se silenciaron de pronto para caer desplomado sobre una roca. Un dolor que le quemaba por dentro comenzó a robarle la vida.
Sus ojos miraron hacia el infinito azul del cielo. Miraba... Queriendo atrapar lo último que sus pupilas retendrían antes de morir, sin saber por qué debía morir.
El eco que produjo su cornamenta de diez puntas al caer sobre la roca, anunció a todos que el guía de la manada acababa de morir.

II Premio Nacional de Microrrelato Hipálage.
MONTERÍA
El aire le trajo un olor nuevo y diferente, pero su instinto le alertó del peligro que le acechaba.
Corrió todo lo que sus robustas patas le permitían para ascender hacía lo más alto de la cima. Su corazón le bombeaba a ritmo acelerado, y un halo de vaho se condensaba ante la boca abierta por los bufidos del esfuerzo.
Un sonido de trueno sin rayo retumbó sobre el monte. Una bandada de zorzales, espantados por el estruendo emprendió el vuelo desde los árboles más cercanos.
Los bufidos se silenciaron de pronto para caer desplomado sobre una roca. Un dolor que le quemaba por dentro comenzó a robarle la vida.
Sus ojos miraron hacia el infinito azul del cielo. Miraba... Queriendo atrapar lo último que sus pupilas retendrían antes de morir, sin saber por qué debía morir.
El eco que produjo su cornamenta de diez puntas al caer sobre la roca, anunció a todos que el guía de la manada acababa de morir.
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